Un pastor nuevo, para una fe que ya late muy fuerte en Tepeaca

El nombramiento de Jorge Carlos Patrón Wong como IX arzobispo de Puebla, anunciado el 21 de septiembre de 2026 y con toma de posesión el 19 de noviembre, cerró un ciclo de 17 años bajo Víctor Sánchez Espinosa y abre otro que la Arquidiócesis recibe con esperanza y expectación sobre lo que vendrá , en cuestión de fe católica , para la entidad y por supuesto para Tepeaca.
Patrón Wong llega con un muy perfil distinto a monseñor Sánchez Espinosa : Es yucateco de nacimiento , formado en Roma, años en la Curia como secretario para los Seminarios, obispo de Papantla y luego arzobispo de Xalapa. Quienes lo describen hablan de cercanía pastoral, atención a la formación sacerdotal y un estilo que privilegia el encuentro con las comunidades, eso es bueno para las parroquias de la región. No es un desconocido total de la zona ; ya tuvo contacto previo con Puebla. Eso importa.
En Tepeaca la pregunta no es abstracta. Aquí conviven dos realidades parroquiales íntimamente ligadas: la Parroquia de San Francisco de Asís en el ex convento franciscano, que en estos tiempos celebra su festividad patronal, y la Parroquia-Santuario del Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos, erigida como parroquia en 2023 precisamente por Sánchez Espinosa. Hablar de la devoción al Niño Doctor no es un asunto menor . Tepeaca de muchos años atrás se ha convertido en el corazón de miles de peregrinos que llegan todo el año, especialmente en abril, y una de las imágenes que más ha crecido en visibilidad dentro de la propia Arquidiócesis poblana .
El impacto inmediato de un nuevo arzobispo en estas parroquias debería ser de continuidad . Un pastor con experiencia en formación y gobierno diocesano tiende a respetar lo que ya funciona y a fortalecer lo que da fruto. El santuario del Niño Doctor ha demostrado ser un lugar de consuelo, milagros atribuidos y cohesión social. Un arzobispo que conoce el valor de las devociones populares —y Patrón Wong ha trabajado en contextos de fe viva— difícilmente lo ignorará. Es más probable que lo visite, lo acompañe y lo integre en su visión pastoral que que lo relegue.La visita del párroco Jorge de la Rosa Caballero , en la comitiva que visito al próximo arzobispo de Puebla, revela la importancia de Tepeaca para la arquidiócesis.
Sobre la procesión de Viernes Santo en Puebla y la participación de la imagen del Niño Doctor, la evidencia apunta a continuidad. La imagen se incorporó en 2019 por decisión del arzobispo saliente y desde entonces ha sido una de las más esperadas, sino es que la más. Participó recientemente en las ediciones de 2025 (XXXIII) y 2026 (XXXIV), con traslado desde Tepeaca, recepción en el Templo de la Compañía y recorrido por las calles céntricas junto a otras seis imágenes. Miles de tepeaquenses la acompañan cada año. Es ya tradición consolidada, no un experimento.
Nada en el perfil de Patrón Wong sugiere que vaya a interrumpir una manifestación de fe tan masiva y arraigada como la del Viernes Santo. Los cambios de arzobispo rara vez tocan de inmediato las grandes procesiones populares, sobre todo cuando gozan de respaldo civil, eclesial y de los fieles. Lo más razonable es que la procesión siga y que el Niño Doctor vuelva a salir de su santuario en Semana Santa 2027, como lo ha hecho en los últimos años, desde el 2019.
Mirando en el horizonte, todo indica que la participación de la imagen del Niño Doctor continuará llenando de fe los corazones de los fieles poblanos en las céntricas calles capitalinas con el nuevo arzobispo .
Tepeaca no necesita que conozcan la fe al Niño Doctor . Ya la tiene. Lo que espera de su nuevo arzobispo es que la reconozca, la cuide y la acompañe sin pretender cambiarle el corazón. Si Patrón Wong entiende eso —y hay razones para pensar que sí—, las parroquias de San Francisco y del Niño Doctor saldrán fortalecidas, la procesión de Viernes Santo y festividades de San Francisco , respectivamente, seguirá siendo un acto de pueblo y el pequeño Doctor de los Enfermos seguirá saliendo de Tepeaca para consolar un a Puebla. Eso, al final, es lo que importa.
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