Celebra Santuario del Niño Jesús Doctor de los Enfermos de Tepeaca el Domingo de Pentecostés ; En catedral monseñor Victor Sánchez dijo que es la fiesta del Espíritu Santo y desde su llegada rige a la iglesia católica.

Tepeaca de Negrete.- Con llamado a que el Espíritu Santo viva en la existencia de cada persona , el Santuario del Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos a través del presbítero Jorge de la Rosa Caballero encabezó este domingo   la tradicional celebración de Pentecostés que es la fiesta del Espíritu Santo .

En homilía dominical el Padre de la Rosa Caballero dijo que debemos pedirle al Señor que nos envíe a su Espíritu Santo para que rija nuestras vidas . El presbítero recordó que con la fiesta de Pentecostés , culmina el tiempo de la Pascua y nos ayuda a recordar que hemos recibido al Espíritu Santo, que es quién nos habita a través del bautismo y confirmación.

» Un gran acontecimiento es la venida del Espíritu Santo …siempre debemos pedirle al Señor lo más importante , que nos envíe a su Espíritu Santo, al cual recibimos plenamente en nuestra confirmación … es Espíritu Santo es quién nos da la fuerza y paz en nuestra vida y es la luz santificadora que nos ilumina… fortalece nuestra fe y nos da sus sagrados dones , principalmente el amor de Dios «, explicó

Por otra parte ,en la catedral poblana , monseñor Víctor Sánchez Espinosa dijo que con la fiesta de Pentecostés, que es la gran Fiesta del Espíritu Santo, culminan las festividades de Pascua que iniciaron el pasado miércoles de Ceniza.

Monseñor pidió al Espíritu Santo sanar a la humanidad violenta , que vive en guerra , por odios y crímenes.Dijo que es el momento de que la sociedad actúe como misionera de la reconciliación ante los actos de violencia que hay en la actualidad en todo el mundo.

Cabe  destacar que en  la festividad de Pentecostés se celebra la venida del Espíritu Santo y el inicio de las actividades de la iglesia . Por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo. En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y Navidad.