Cédula Real de Tepeaca, reconocimiento a ciudadanos tepeaquenses distinguidos .

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¿Quién debe recibir la Cédula Real?

Uno de los  símbolos que dan identidad y orgullo de ser tepequenses por su trascendencia  histórica y cultural es sin lugar a dudas la cédula Real otorgada a la entonces Segura de la Frontera, hace casi 500 años ,por el monarca español Felipe II.

El 4 de septiembre del 2102, hace 4 años, José Octavio Ferrer Burgos, Sub secretario de Cultura del gobierno estatal entregó la Cédula Real Restaurada al entonces alcalde Isauro Rendón Vargas .

En esa emblemática fecha , se revelaron datos hasta entonces desconocidos para la mayoría de los tepeaquenses . Primero que Tepeaca  fue el primer municipio al cual se le otorgó un escudo de armas con el águila extendida, prueba irrefutable  de su trascendencia histórica.

La Cédula  Real  restaurada reveló  en su reverso  ,un documento significativo que atribuye a la onceava audiencia de la  ciudad de México  fechado el 6 de diciembre 1560 en donde se certificó la llegada del documento a ese lugar, lo que corroboró su autenticidad .

La Cédula Real es documento invaluable y único para la ciudad, cuya antigüedad  revela la  trascendencia de nuestra ciudad  desde hace 456 años, fecha en que el documento llegó nuestro país.

El  galardonar a los tepeaquenses distinguidos con la Cédula Real , cada 4 de septiembre , más que reconocer  su trayectoria  es una obligación moral  con los hijos ilustres y destacados de Tepeaca   que han llevado su arte, valor y cultura Allende las Fronteras y han puesto en alto el nombre de la ciudad.

A través de los años  recibieron la Cédula Real,  In Memorian,  personajes  como el grabador y escritor Erasto Cortes Juárez, el médico Antonio Flores Rosas , el destacado director del Coro Normalista Jorge Altieri Hernández; el ilustre médico  e investigador  Alberto Carlos Moreno y del Callejo ;el político altruista  José Octavio Ferrer Guzmán y, por supuesto, familiares del valiente  general de división  Miguel Negrete Novoa

Este reconocimiento no debe  devaluarse entregándola   a personajes  que muy poco han hecho por  el desarrollo y progreso  de la ciudad. Ser  alcalde de la comuna no implica de ninguna manera ser un tepeaquense distinguido, así lo demuestra la historia a lo largo de los años .El presidente es un servidor publico y para eso esta al frente de una administración  

 El tepeaquense que reciba la Cédula Real  debe comprobar con sus hechos , acciones , obras y actitudes irrefutables  ser merecedor del premio.

¿En dónde está el mérito de reconocer a alguien que en su administración practico el nepotismo y  mantuvo  en la ignominia, olvido, saqueo  y abandono a la ciudad,  cuándo tuvo la oportunidad de servir?.

La memoria impoluta e infatigable contempla a la distancia a los ciegos que no quieren ver 

 

La Cédula Real debe se un estimulo  a los tepeaquenses distinguidos y y un compromiso para redoblar esfuerzos y seguir adelante en la encomiable labor que realizan , poniendo en alto el nombre de nuestra Tepeaca.

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